Tim Ferriss, autor del libro “La Semana Laboral de 4 Horas“, en una conferencia para TED, comparte la forma en que logra aprender cualquier cosa, sobre todo, aquellas que le causan gran temor. Lo hace deconstruyendo, es decir, cuestionando los supuestos sobre los cuales se fundamenta la veracidad de cualquier concepto, a partir de lo cual encuentra formas de aprendizaje no tradicionales . En este caso, explica como superó el miedo a nadar y lo aprendió a hacer como los mejores, cómo aprendió Japonés y varios idiomas más y cómo logró ser campeón de Tango.
En un aparte de la conferencia Tim Ferriss afirma:
El miedo es su amigo. El miedo es un indicador.Algunas veces demuestra lo que no debería hacer.Más a menudo demuestra exactamente lo que debería hacer.Y los mejores resultados que he obtenido en la vida,los momentos más agradables, se han derivado todos de hacerme una simple pregunta.¿Qué es lo peor que podría suceder?Especialmente con miedos adquiridos durante la niñez.Tome la estructura analítica,las capacidades que tiene, aplíquelas a viejos temores.Aplíquelas a grandes sueños.
Sin duda una conferencia de gran valor para aprender a potenciar nuestras habilidades, cambiar malos hábitos, fomentar la creatividad y en general, para implementar procesos de cambio y mejorar en cualquier nivel.
“La primera regla de la toma de decisiones: Más tiempo no resulta en mejores decisiones.
De hecho, usualmente disminuye la calidad de la decisión.
Más información puede ayudar. Más tiempo sin más información solamente genera ansiedad, no visión.
El decidir ahora libera su más valioso activo, el tiempo, para que así pueda ir y trabajar en algo mas. ¿Que tal si, empezando hoy, usted toma todas las decisiones tan pronto como tenga una cantidad razonable de datos?”
Como siempre, una entrada corta, clara y contundente. Y la traigo a colación porque es un aspecto que usualmente pasamos por alto cuando hablamos de productividad. No porque no sepamos que debemos tomar decisiones para lograr “hacer las cosas” sino porque no nos detenemos a pensar que tal vez procrastinamos esperando tener más información y no necesariamente como resultado de un rasgo de personalidad. Es claro que la toma rápida de decisiones es un rasgo de la personalidad pero también es claro que no es algo difícil de implementar y que nos permitiría mejorar nuestra productividad enormemente. Respondiendo a la pregunta de Seth, se me ocurren varios beneficios derivados de la rápida toma de decisiones:
Reducción de los niveles de ansiedad. Es obvio, entre más tiempo tomamos pensando en si tomar una decisión o no, encontramos más elementos que hacen más difícil la toma de dicha decisión. Esto termina en angustia. Si tomamos la decisión rápidamente no estaremos acumulando esta ansiedad.
Mejor concentración. Cuando no hay ansiedad o angustia, podemos enfocarnos en las tareas que tenemos pendientes sin mayores distracciones lo cual redunda en mayor productividad.
El balón ‘rueda’. No nos estancamos en los proyectos y/o tareas, siempre estamos avanzando. Una decisión que no se toma demora cualquier cosa que estemos llevando a cabo.
Y ustedes… ¿qué opinan? ¿Qué beneficios obtendrían de tomar decisiones rápidamente? Los invito a responder en los comentarios.
Leyendo mis blogs favoritos a través de Google Reader en un momento luego del almuerzo, llego a éste artículo de Presentation Zen y aunque se refiere a la oportunidad única que se tiene al momento de hacer una presentación ante un público o audiencia, utiliza el “arte del té” como introducción y analogía para lo que quiere explicar. Más allá de la referencia a las presentaciones, me quedó retumbando la introducción. La idea del “arte del té” o “el camino del té” que explica, se puede traducir más o menos así:
Ichi-go ichi-e (一期一会) es un concepto conectado con el camino del té; expresa el ideal del camino del té. Traducido de manera no muy exacta significa: “un momento, una reunión” o “un encuentro, una oportunidad”. En la forma del té debemos respetar al anfitrión y los demás en el jardín y en el cuarto de té, y honrar el momento como si fuera una reunión única en la vida. Es decir, debemos apreciar cada reunión como si fuera la última, como si no fuese a ocurrir nunca más. Ichi-go ichi-e es un recordatorio de que cada ceremonia del té es unica, aún cuando los elementos nos son familiares.
Esto me llevó inmediatamente a recordar una situación: el año pasado estuve en Brasil en un viaje de negocios, asistiendo a una feria y reuniéndome con algunos colegas y colaboradores. Aún cuando se trataba de un viaje de trabajo, fui con mi esposa y aprovechamos la estadía para visitar Rio de Janeiro. De esta visita llegamos con recuerdos, regalos, mucho trabajo y claro, fotografías. Hoy en día, cuando veo estas fotos, me doy cuenta de que aunque estuve allí, realmente estaba en otro lugar; y al analizarlo creo que no estuve presente; no porque no quisiera estar allí sino porque mi mente estaba en muchas partes al mismo tiempo. De manera involuntaria estaba pensando en lo pasado y en lo que vendría y así me estaba perdiendo el momento, aún cuando lo estaba disfrutando de cuerpo presente, mi mente no estaba conectada completamente con el momento y de alguna forma, la experiencia no fue completa.
Esta situación es la reafirmación de lo que Garr Reynolds explica en el “arte del té”; es cierto, debemos disfrutar cada momento como si fuera el único o el último, de esta forma se asegura de vivir el presente, que es lo que realmente importa. Yo no recuerdo cuáles eran los pensamientos que tenía cuando estaba en la cima del Corcovado observando toda la ciudad de Rio en 360°, lo que sea que estuviera pensando, no tenía la importancia que tenía el vivir ese momento en ese mismo instante. Así como no recuerdo lo que pensaba allí, tampoco recuerdo ese momento como único o muy especial y habría podido ser así de haberme preocupado por vivir el momento.
Me queda de lección y a la vez de tarea: “No perderme el momento”. Se que será algo difícil pues como digo, la vida diaria y sus afanes nos alejan de las cosas verdaderamente importantes, sin embargo, voy a hacer la tarea.