Ahora en este momento en el que alguien como yo (Economista, que trabajo en Comercio Internacional aplicando mi carrera y mi especialización) también me estoy dedicando a escribir este blog y a llevarlo a feliz término, como parte de algo que me gusta mucho hacer, cae como anillo al dedo el artÃculo publicado en www.vive.in titulado ¿Ha pensado en cambiar de actividad? en el que cuentan como Milena Clavijo, luego de nueve años como ejecutiva (es administradora de empresas) optó por dejar su trabajo a cambio de la escritura, su pasión.
De esta forma nació el libro que lleva por tÃtulo aquel con el que bautizo este artÃculo: ¿Trabaja en lo que le gusta o en lo que le toca? y al respecto comenta:
“El libro nació porque yo querÃa llenarme de argumentos para hacer mi proceso. Hace tres años hice un artÃculo como ‘free lance’ para la revista Carrusel, precisamente, sobre la gente que trabajaba en lo que le gustaba. El artÃculo resultó ser uno de los más comentados en eltiempo.com el dÃa que salió, lo que me dio a pensar que yo no era la única que estaba pensando en eso”
Allà también relata la historia de tres personajes Colombianos que optaron por cambiar drásticamente de ocupación.
Vale la pena leerlo y hacernos la pregunta.
Enlace: ¿Ha pensado en cambiar de actividad?
Sitio: vive.in
Leyendo mis blogs favoritos a través de Google Reader en un momento luego del almuerzo, llego a éste artÃculo de Presentation Zen y aunque se refiere a la oportunidad única que se tiene al momento de hacer una presentación ante un público o audiencia, utiliza el “arte del té” como introducción y analogÃa para lo que quiere explicar. Más allá de la referencia a las presentaciones, me quedó retumbando la introducción. La idea del “arte del té” o “el camino del té” que explica, se puede traducir más o menos asÃ:
Ichi-go ichi-e (一期一会) es un concepto conectado con el camino del té; expresa el ideal del camino del té. Traducido de manera no muy exacta significa: “un momento, una reunión” o “un encuentro, una oportunidad”. En la forma del té debemos respetar al anfitrión y los demás en el jardÃn y en el cuarto de té, y honrar el momento como si fuera una reunión única en la vida. Es decir, debemos apreciar cada reunión como si fuera la última, como si no fuese a ocurrir nunca más. Ichi-go ichi-e es un recordatorio de que cada ceremonia del té es unica, aún cuando los elementos nos son familiares.
Esto me llevó inmediatamente a recordar una situación: el año pasado estuve en Brasil en un viaje de negocios, asistiendo a una feria y reuniéndome con algunos colegas y colaboradores. Aún cuando se trataba de un viaje de trabajo, fui con mi esposa y aprovechamos la estadÃa para visitar Rio de Janeiro. De esta visita llegamos con recuerdos, regalos, mucho trabajo y claro, fotografÃas. Hoy en dÃa, cuando veo estas fotos, me doy cuenta de que aunque estuve allÃ, realmente estaba en otro lugar; y al analizarlo creo que no estuve presente; no porque no quisiera estar allà sino porque mi mente estaba en muchas partes al mismo tiempo. De manera involuntaria estaba pensando en lo pasado y en lo que vendrÃa y asà me estaba perdiendo el momento, aún cuando lo estaba disfrutando de cuerpo presente, mi mente no estaba conectada completamente con el momento y de alguna forma, la experiencia no fue completa.

Esta situación es la reafirmación de lo que Garr Reynolds explica en el “arte del té”; es cierto, debemos disfrutar cada momento como si fuera el único o el último, de esta forma se asegura de vivir el presente, que es lo que realmente importa. Yo no recuerdo cuáles eran los pensamientos que tenÃa cuando estaba en la cima del Corcovado observando toda la ciudad de Rio en 360°, lo que sea que estuviera pensando, no tenÃa la importancia que tenÃa el vivir ese momento en ese mismo instante. Asà como no recuerdo lo que pensaba allÃ, tampoco recuerdo ese momento como único o muy especial y habrÃa podido ser asà de haberme preocupado por vivir el momento.
Me queda de lección y a la vez de tarea: “No perderme el momento”. Se que será algo difÃcil pues como digo, la vida diaria y sus afanes nos alejan de las cosas verdaderamente importantes, sin embargo, voy a hacer la tarea.
Enlace: Ichi-go ichi-e: this is the moment
Sitio: Presentation Zen